¿Cuál es el tema central de este capítulo?
Jeremías 30:1-3
30:1 Palabra que fué á Jeremías de Jehová, diciendo:
30:2 Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.
30:3 Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que tornaré la cautividad de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y harélos volver á la tierra que dí á sus padres, y la poseerán.
1LO47 13, 14
“…ambos Judá e Israel unidos tienen la promesa de volver a su tierra. Como éstos nunca se ha realizado, la profecía tiene todavía que ser cumplida… Claramente la carga de este capítulo es concerniente al antitípico retorno a la patria”.
¿Qué experimentarán estos hijos de Jacob en su viaje de regreso a la patria?
Jeremías 30:4-7
30:4 Estas pues son las palabras que habló Jehová acerca de Israel y de Judá.
30:5 Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor: espanto, y no paz.
30:6 Preguntad ahora, y mirad si pare el varón: porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer de parto, y hanse tornado pálidos todos los rostros.
30:7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante á él: tiempo de angustia para Jacob; mas de ella será librado.
13SC 1, 2. 9 - “…algo tan extraño como si un varón diera a luz. Un tiempo de grande e inusual angustia y temor ha de sobrevenir al pueblo. Ha de traer sobre ellos gran aflicción y ansiedad”.
1LO47 14 - “La causa del temor aquí predicho es fundamentalmente inútil e innecesario, declara el Señor”.
13SC 1, 2. 9, 10 - “Aunque se le designa como el tiempo de angustia de Jacob, no hay angustia semejante a ella en el sentido de que ninguna es tan grande. En esta profecía Dios está revelando que antes de que el pueblo de Dios vuelva a la tierra de sus padres habrá un tiempo de angustia que hará palidecer todos los rostros. Será un tiempo de temblor, de temor y de angustia cual nunca fue”.
1LO47 14 - “El pueblo que tiene que venir a este antitípico tiempo de angustia está volviendo a su tierra, son consolados. Aparentemente este mal es suficiente para espantar a todos, pero el consejo alentador de Dios es ‘no temáis’.
“…Aunque pueda parecer una terrible angustia, los resultados son los mismos como en el tipo”.
¿Por qué se le llama el tiempo de angustia de Jacob?”
Lea Gén. 27:41-44; 32:6-12, 24-29; 33:1-4
1SR bk. 62. 3 - “La lucha de Jacob con el ángel tipifica el tiempo de la ‘angustia de Jacob’ (para la iglesia)”.
13SC 1, 2. 10 - “…Jacob se encontró con su angustia mientras regresaba a la Tierra Prometida. Ahora Jacob ha de volver otra vez a la Tierra Prometida con toda su casa, y otra vez ha de encontrarse con gran angustia. Por eso se le llama el tiempo de angustia de Jacob. La angustia ha de ser sumamente grande”.
1LO47 15 - “Cuán confortante es que “Y estas cosas acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Cor. 10:11). Que lo que pasó a Jacob es seguro que nos pase a nosotros y cuán confortante es saber todas estas cosas. Ahora como nunca antes con anticipación vemos que donde hay tipo, hay también antitipo, y que donde no hay tipo no hay verdad”.
¿En qué momento, antes de su regreso a la Tierra Prometida, experimentarán los jacobitas de los últimos días esta angustia antitípica?
SR Tr. 1. 36 - “Aquí se acostó el hombre Jacob y se levantó el hombre Israel, ejemplificando la angustiosa experiencia por la cual su posteridad debe pasar victoriosamente antes de que ellos también reciban un nombre nuevo, pasen de ser hijos de Jacob a ser hijos de Dios, lleguen a ser verdaderos israelitas. Habiendo obtenido la victoria sobre esta prueba, “el tiempo de angustia de Jacob”, llegarán a casa, a la tierra de la promesa: el feliz término de su largo y atribulado viaje.
“Sobre este tiempo de aflicción y prueba el Espíritu de Profecía comenta: “Se promulgó un decreto para matar a los santos, lo cual los hizo clamar día y noche por liberación. Este fue el tiempo de la angustia de Jacob” -- Primeros Escritos, págs. 36, 37. (Vea también Patriarcas y Profetas, págs. 202, 203)”.
Antes de que reciban un nombre nuevo
Antes de que lleguen a ser israelitas
Al promulgarse un decreto de muerte
¿Cuándo recibirán su nombre nuevo?
“Isa. 65:13-15 -- “…Y dejaréis vuestro nombre por maldición á mis escogidos, y el Señor Jehová te matará; y á sus siervos llamará por otro nombre”.
1TG. 44: 8 - “…El nombre denominacional lo dejarán a los siervos de Dios; es decir, a los que escapen de la espada del Señor les será dejado, por consiguiente, el nombre. El nombre, sin embargo, se deja solo como maldición, y sus siervos serán llamados por otro nombre, que “la boca de Jehová nombrará””. Vea también Isa. 61:6; 62:2-4.
Cuando los impíos sean quitados de la iglesia
¿Cuándo llegarán a ser israelitas?
1SR bk. 224, 227 - “…Así como Jacob fue el padre de las doce tribus de Israel —el tipo—, así también es el padre, en tipo, del antitipo (los 144.000, los verdaderos). La sección representada por Jacob es el único período simbólico apropiado para dar a luz a los 144.000. Tan pronto como este número sea completado y sellado, esta sección en particular ha de pasar y dar paso a la siguiente”.
Cuando el número de 144.000 sea completado y sellado.
SR Tr. 1. 31, 32 - “No así, sin embargo, con la clase de Jacob. Así como su tipo, que cuidó diligentemente de las ovejas, atendió cuidadosamente su negocio y venció triunfalmente su naturaleza codiciosa, tuvo su nombre cambiado de Jacob (suplantador) a Israel (vencedor y por tanto príncipe), así también ellos, finalmente, triunfando sobre su propia naturaleza carnal, tienen sus nombres cambiados de jacobitas a israelitas, de suplantadores a vencedores, de siervos del yo a siervos de Dios, de cristianos comunes en Laodicea a príncipes exaltados en el monte de Sion. Así, por derecho propio, los jacobitas antitípicos llegan a ser israelitas antitípicos; por la adquisición de la primogenitura sacerdotal llegan a ser los que terminan la obra del evangelio, y como siervos de Dios están en pie sobre el monte de Sion con el Cordero”.
Cuando la clase de Jacob antitípica finalmente triunfe sobre su naturaleza carnal.
¿Cuándo saldrá el decreto de muerte?
Apoc. 9:6 – “Y en aquellos días buscarán los hombres la muerte, y no la hallarán; y desearán morir, y la muerte huirá de ellos”.
Durante los cinco meses de la quinta trompeta.
12SC 2. 14 - “A lo largo de la Edad Media todos los que se atrevieron a aceptar el evangelio buscaban la muerte, y también la hallaron. Así vemos que la historia del período de la quinta trompeta revela que hasta ahora Apocalipsis 9:6 no ha tenido su cumplimiento. Pero todavía habrá un decreto antes de que termine la quinta trompeta, según el cual, si los hombres se atreven a desobedecer, deberán enfrentar la pena de muerte con que se les amenaza. Sin embargo, los que hayan sido sellados cuando venga el decreto buscarán la muerte y la muerte huirá de ellos. Dios no los dejará morir”.
Antes de que termine la quinta trompeta.
Nota: 5Tr. 76 sitúa este decreto de muerte (Apoc. 9:6) después de la expiración de los cinco meses. La página 77 lo relaciona con el decreto de muerte en el tiempo de la imagen de la bestia (Apoc. 13:15). Este folleto fue escrito en 1935, antes de que se revelara la luz sobre el reino y antes de la referencia de 1946 en 12SC 2. 14.
¿Cómo salvará o librará Dios a los jacobitas de los últimos días?
1LO 47. 15 – “Este versículo dice claramente que Dios tiene que libertar a su pueblo del yugo de los Gentiles, y que extraños (inconversos) no los angustiarán más”.
13SC 1, 2. 11 – “Quebrar el yugo y las coyundas de alguien significa hacerlo libre. Es del yugo asirio del que Jacob va a ser hecho libre”.
Isa. 14:24-26; 12SC 1. 21 – “Dios nos está diciendo aquí que lo que hará con Asiria lo hará también con Babilonia. Declara que ciertamente lo hará y no debemos dudarlo.
Así como Dios pudo conducir a su pueblo a la tierra de la promesa en la antigüedad, así también puede hoy conducir de regreso a su pueblo y quitarle su yugo, y hacer de él una nación que nunca será entregada a otro pueblo, sino que permanecerá para siempre”.
Librándolos del yugo de los gentiles (el yugo asirio).
Provocando la derrota del asirio en Palestina, haciendo así que su yugo se aparte del pueblo de Dios.
¿Cuándo se apartará el yugo de Asiria del pueblo de Dios?
Folleto 14, páginas 17, 18
Nahúm 1:12, 13. “Así ha dicho Jehová: Aunque reposo tengan, y sean tantos, así serán talados, y él pasará. Bien que te he afligido, no más te afligiré. Porque ahora quebraré su yugo de sobre ti, y romperé tus coyundas”.
Esta persona (“ti”) a quien el Señor ya ha castigado, obviamente no puede ser el rey o la nación asiria antes mencionados, porque el Señor está librando a esta, mientras golpea a los asirios hasta ponerlos de rodillas a manos de aquel “que dispersa” [“que despedaza”]. Quién pueda ser este tercer personaje (“ti”) aquí introducido lo establece inmediatamente Isaías en su profecía correlativa acerca de esta misma Asiria:
“Y acaecerá en aquel tiempo —declara el profeta— que su [de Asiria] carga será quitada de tu [de Judá] hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se empodrecerá por causa de la unción”. Isa. 10:27.
Inmediatamente vemos que, a la luz reveladora de esta escritura, aquel (“ti”) que en ambos casos es hecho libre en el tiempo de la caída de Asiria resulta ser la iglesia (Judá) liberada del dominio gentil (asirio). Concluyentemente, por lo tanto, Isaías aclara que la profecía de Nahúm se refiere a la liberación de la iglesia del yugo asirio de los últimos días. Sin embargo, el hecho de que la iglesia, como dice Nahúm, no solo ha de ser aliviada de la aflicción y librada de la servidumbre, sino también sentenciada a muerte (Nah. 1:14), ¡crea una paradoja!
La Inspiración, sin embargo, la aclara rápidamente, otra vez por medio de Isaías. Hablando de la iglesia, declara:
“Y dejaréis vuestro nombre por maldición á mis escogidos, y el Señor Jehová te matará; y á sus siervos llamará por otro nombre”. Isa. 65:15.
Claramente, por lo tanto, en el tiempo en que Asiria se desmorone, el Señor ha de realizar una doble obra entre su pueblo profeso: algunos de ellos serán hechos libres por causa de su fidelidad, y algunos de ellos serán muertos por causa de su impiedad. Los librados serán entonces llamados por otro nombre.
En el tiempo de la purificación de la iglesia.
12SC 5. 18, 19 – “Pero los jacobitas todavía no están sobre el monte de Sion con el Cordero. En cambio, están en el Padan-aram antitípico, donde Dios los está sustentando aparte de los esauitas en la iglesia. Por eso una parte de los adventistas está en Washington, D.C., y la otra parte está en Texas. No pueden llevarse bien juntos.
“…Aunque es cierto que estamos relacionados con edomitas en la iglesia —los que desprecian su primogenitura y a quienes Dios, por lo tanto, quitará—, es igualmente cierto que hay otros esauitas además, porque los esauitas de la iglesia adventista del séptimo día no son todos. No, no son todos los esauitas. Además de los esauitas que están en la iglesia adventista, hay esauitas en Palestina, y hay también esauitas en las otras iglesias, y de entre ellos otros jacobitas deben ser recogidos. ¿No ven que los esauitas se van a enfurecer contra el pueblo de Dios y les darán angustia detrás y una angustia mayor delante? ¡Y además de toda la angustia que Jacob sufrirá de parte de Esaú, también ha de tener a Labán corriendo tras él! Alguien tipificado por Labán perseguirá al Jacob antitípico para causarle angustia.
13SC 1, 2. 10 – “…La angustia es en realidad lo que lo salva. Entonces el tiempo de angustia viene para el bien de los jacobitas de los últimos días. Viene para librarlos. A través de este tiempo dificilísimo, el hombre que tenga mayor fe en Dios será el que menos tema. Cuanta más fe tenga uno entonces, tanto mayor será su liberación”.
12SC 5. 16 – “…Cuando emprendamos el camino a casa como lo hizo Jacob, nosotros también nos encontraremos con nuestro tiempo de angustia, sí, el tiempo de angustia de Jacob. Y en ese tiempo nos convertiremos completamente a Dios para siempre, y nuestro nombre será cambiado como está predicho en Isaías 61:6, y será un nombre que el Señor mismo nos dará. Cuando demostremos que estamos verdaderamente convertidos, entonces esta gran bendición prometida vendrá a nosotros. Y cuando nuestro nombre
haya sido cambiado, eso significa que somos candidatos seguros para la entrada en el Reino eterno”.
12SC 5. 19 - “Es muy evidente, entonces, que el pueblo de Dios tendrá mucha angustia entre sí mismos en el camino, y delante. Angustia es lo que enfrentan. Pero Dios cuidará de ellos hoy como lo hizo en la antigüedad. Él ha prometido que quitará a los edomitas de la iglesia, y ha prometido también despejar a los edomitas y a todos los demás que están en la tierra de la promesa, y dársela a su pueblo”.
Isa. 63:1-3; 1LO43 16, 17 – “Ya que el pueblo actual de Dios no está en la tierra de Edóm, al sur de Palestina, sino que está esparcido por toda la tierra, y puesto que el Señor ha de matar a todos sus enemigos a fin de librarlos de ellos, la verdad está bien clara: se tratan de Edóm y Bosra antitípicos.
“Después que Esaú vendió su primogenitura por un plato de lentejas, el fue llamado Edom; y el nombre de Bosra significa “redil”. Es claro entonces que los Edomitas de Isaías 63:1 son los que en nuestros días han vendido su primogenitura, y quienes al mismo tiempo están persiguiendo (como Esaú a Jacob), a los que han comprado esa primogenitura, por así decirlo. Así es que como el pueblo de Dios tenían que liberarse del Sanedrín en el día de Cristo, ella tiene que liberarse de la Conferencia General, los hermanos Edomitas antitípicas, para poder ser guiado en toda la Verdad y en la tierra de sus padres”.
Isa. 34:6, 12 1LO35 21 – “Podemos ver que la maldición inmediata, descansa sobre Idumea. Hablando antitípicamente, esta es la tierra de los Esauitas antitípicos, los que por derecho debían de tener el oficio que los antitípicos Jacobitas tomaron de ellos. Ellos tanto desprecian su valor, a tal grado, que como Esaú en la antigüedad, venden sus derechos por un plato de potaje rojizo.
“Evidentemente, después que la destrucción caiga sobre Idumea, ninguno de sus así llamados nobles estarán allí para participar del éxodo (Isaías 11:11) para el Reino antitípico (la iglesia purificada) y sus príncipes serán como nada. Por eso, debe ser que los que escapen y entren en el Reino son mayormente de entre el pueblo común, los que son de las calles y plazas (Lucas 14:16-21)”.
Isa. 3:1-3; 1LO6 39 – “En este tiempo de tribulación, cuando todos los elementos trabajan juntos para traer el tiempo de angustia cual nunca fue (Daniel 12:1), Dios limpiará a su Iglesia para proteger a su pueblo de la tribulación al que ella se está acercando, el “remanente” tendrá perfecta paz”.
¿Qué será de los que no puedan soportar esta angustia?
Isa. 57:1; 1VP 219 – “…El evento predicho para la purificación de la iglesia de Dios por ninguna manera es un evento pequeño. Los que no pueden sobrellevar la prueba son puestos en sus tumbas, mientras 144.000 permanecen y escaparán, pero en la iglesia (ahora) perecerá en la ruina. El Señor ayude a su pueblo”.
Lea el versículo 8
13SC 1, 2. 11 – “Quebrar el yugo y las coyundas de alguien significa hacerlo libre. Es del yugo asirio del que Jacob va a ser hecho libre”.
Isa. 14:24-26; 12SC 1. 21 – “Dios nos está diciendo aquí que lo que hará con Asiria lo hará también con Babilonia. Declara que ciertamente lo hará y no debemos dudarlo. Así como Dios pudo conducir a su pueblo a la tierra de la promesa en la antigüedad, así también puede hoy conducir de regreso a su pueblo y quitarle su yugo, y hacer de él una nación que nunca será entregada a otro pueblo, sino que permanecerá para siempre”.
Lea el versículo 9
13SC 1, 2. 11, 12 – “Ahora leeremos otra vez la última parte de Jer. 30:8: “...y extraños no lo volverán más á poner en servidumbre”. La razón por la cual no habrá extraños es que nadie se servirá a sí mismo allí. En el ámbito religioso, los extraños se sirven a sí mismos en lugar de servir al Señor y a su rey. Pero en el Reino todos servirán al Señor su Dios y a David su rey. Si soy ministro del evangelio por lo que pueda sacar de ello, entonces no sirvo a nadie sino a mí mismo; pero si sirvo para el bien del pueblo de Dios, entonces sirvo a Dios. Hay mucha gente hoy que muere por su patria. ¿No debería un cristiano estar dispuesto a morir, si fuera necesario, por la causa de Cristo? No habrá más extraños entre Jacob que se sirvan a sí mismos, ‘sino que servirán á Jehová su Dios, y á David su rey, el cual les levantaré’.
“Hay dos principales que se sacan a luz en esta declaración: uno es religioso y el otro es civil. El religioso no es otro que el Señor su Dios; y el civil es David su rey. Si él ha de levantarles a David, entonces debe ser que van a tener una forma teocrática de gobierno como la tuvieron en el tiempo de David”.
1LO47 15 - “Los seguidores de la verdad no servirán por más tiempo a otros, sino que servirán al Señor, y a un rey que Dios mismo proveerá”.
Lea el versículo 10
13SC 1, 2. 12 – “ Jacob no debe temer, porque será librado de su angustia. Dios lo va a librar por medio de un milagro. Si no fuera un tiempo terriblemente angustioso, no necesitarían que se les dijera que no teman ni se atemoricen. Ha de ser un terrible tiempo de angustia justo antes de que Jacob sea librado. Ciertamente, entonces, el dicho de que detrás de cada nube hay un forro de plata es verdadero en este caso”.
1LO47 16 – “Así que no hay necesidad de temor, sino necesidad de fe en las promesas de Dios”.
Conclusión
Isa. 33:1, 2; 1LO34 11 – “Este versículo pone de manifiesto que mientras se está pronunciando el Ay (Isaías 33:1) al mismo tiempo una reforma profunda, desde la raíz, está teniendo lugar entre el pueblo de Dios buscador de la verdad. Ellos están orando no solamente por sí mismos sino también por sus hermanos. Estos se dan cuenta por completo que se está acercando el tiempo de la tribulación, y sus esperanzas están fundadas en el hecho de que han esperado en el Señor. El poder de Dios se dejará sentir por toda la tierra”: