EstudiosENESFRID Word
Estudio N.º 1

Mateo 20: El llamado de la hora undécima

Mateo 20 — A la hora undécima
Mateo 20 — A la hora undécima Pantalla completa ›

Introducción: Esta parábola sacará a luz la verdad del llamado de la hora 11.ª (Mat. 20): que hay una adición al mensaje del tercer ángel y que la obra será terminada por laicos.

Pensamiento de oración: COL. 127.4

“En cada época hay un nuevo desarrollo de la verdad, un mensaje de Dios para el pueblo de esa generación. Las verdades antiguas son todas esenciales; la verdad nueva no es independiente de la antigua, sino un desarrollo de ella. Solo cuando se comprenden las verdades antiguas podemos entender las nuevas. Cuando Cristo quiso revelar a sus discípulos la verdad de su resurrección, comenzó “desde Moisés, y de todos los profetas” y “declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían”. Lucas 24:27. Pero es la luz que brilla en el nuevo desarrollo de la verdad la que glorifica a la antigua. El que rechaza o descuida la nueva no posee realmente la antigua. Para él, esta pierde su poder vital y llega a ser solo una forma sin vida”.

  1. ¿Por qué habló Cristo en parábolas?

Mat. 13:10, 11 Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.

COL 21.1 “Además, Cristo tenía verdades que presentar que el pueblo no estaba preparado para aceptar, ni aun para entender. También por esta razón les enseñaba en parábolas”.

DA 495.2 “Durante estos últimos meses de su ministerio se pronunciaron muchas de las parábolas de Cristo. Los sacerdotes y rabinos lo perseguían con amargura cada vez mayor, y él velaba en símbolos sus advertencias a ellos. No podían equivocarse en cuanto a su significado, y sin embargo no podían hallar en sus palabras nada en que fundar una acusación contra él”.

  1. Lea Mateo 20:1-8

20:1 Porque el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.

20:2 Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.

20:3 Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;

20:4 Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.

20:5 Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.

20:6 Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?

20:7 Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.

20:8 Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

  1. El reloj antiguo y los diferentes llamados

En los días de Cristo, y aun ahora en algunos países, el tiempo se regula por la puesta del sol a las doce. Cerca del ecuador, donde los días y las noches son continuamente iguales, el sol se pone a las doce y sale a las doce. Por lo tanto, las seis sería el mediodía en la parte luminosa del diagrama y las seis sería la medianoche en la parte oscura.

El padre de familia contrata obreros en cinco momentos diferentes. Hay cuatro períodos de tres horas. En cada uno de los tres primeros períodos se contrata un solo grupo. En el cuarto y último período de tres horas se contratan dos grupos. El acuerdo de un denario al día se hace solo con el primer grupo. Los demás grupos han de recibir “lo que fuere justo”. Al final del día, a todos se les da la misma paga, un denario (su recompensa), aunque los últimos trabajaron solo una hora. Los primeros recibieron la paga al último; los últimos, primero: –

Mat. 19:30 “Mas muchos primeros serán postreros, y postreros primeros”.

Mat. 20:16 “Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos”.

  1. Puntos significativos de la parábola

¿Qué representan los siguientes términos?

El padre de familia - COL 396.5 “El trato del padre de familia con los obreros de su viña representa el trato de Dios con la familia humana”.

Los obreros son sus siervos. – 1 Cor. 3:8 “Porque nosotros, coadjutores somos de Dios; y vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois”.

La viña - COL 301.3 “Dios reclama toda la tierra como su viña.”

6T 24.1 “La viña comprende todo el mundo, y cada parte de él ha de ser trabajada”.

La plaza - 5T 203.3 “Las palabras de Cristo se aplican a la iglesia: ‘¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?’”

El día de trabajo es el período en el cual la Biblia, la “Luz del mundo” espiritual, alumbra el camino del hombre. –

Sal. 119:105 “Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino”.

La noche antes del día es el período antes de que apareciera la Biblia, antes de que la luz de las Escrituras, la Palabra escrita de Dios, comenzara a brillar en el corazón de los hombres. –

GC v.2 “Durante los primeros dos mil quinientos años de la historia humana no hubo revelación escrita. Los que habían sido enseñados por Dios comunicaban su conocimiento a otros, y este se transmitía de padre a hijo a través de generaciones sucesivas. La preparación de la palabra escrita comenzó en el tiempo de Moisés. Las revelaciones inspiradas fueron

entonces incorporadas en un libro inspirado. Esta obra continuó durante el largo período de mil seiscientos años: desde Moisés, el historiador de la creación y de la ley, hasta Juan, el que registró las verdades más sublimes del evangelio”. {GC v.2}

La noche que sigue al día solo puede representar el período después de que la obra del evangelio haya terminado, después de que se haya cerrado el tiempo de gracia para la salvación del hombre. Entonces, cuando la “Luz del mundo” (la Palabra de Dios) se hunda más allá del horizonte del día, “tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad los pueblos”. Isa. 60:2. Es el tiempo en que el destino de cada ser queda fijado para siempre. Entonces seguirá la declaración irrevocable y final del Señor:

“El que es injusto, sea injusto todavía: y el que es sucio, ensúciese todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía”. Apoc. 22:11.

Es el tiempo en que los hombres “discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán” (Amós 8:12); el tiempo en que los que no hicieron caso del llamado del Maestro, y los impenitentes en el pecado, se dan cuenta y claman con frenética y angustiada desesperación: “¡Pasóse la siega, acabóse el verano, y nosotros no hemos sido salvos!” Jer. 8:20.

Claramente, la parábola divide el tiempo de salvación en dos partes iguales de doce horas simbólicas cada una: el período antes de la Biblia (la noche) y el período durante la Biblia (el día). Dando fuerza a este hecho, Jesús declara: “¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo”. Juan 11:9.

  1. Determine la identidad de los obreros y sus mensajes.

Los obreros de la mañana

Este primer grupo de obreros fue llamado justo cuando el sol comenzaba a brillar, “por la mañana”, lo cual significa la llegada de la Biblia, la “Luz del mundo” espiritual que forma el día parabólico. Además, la Biblia llegó con el Movimiento del Éxodo. Este movimiento (el antiguo Israel) fue el único con el que Dios hizo un pacto (acuerdo).

Sal. 105:8-10 “Acordóse para siempre de su alianza; de la palabra que mandó para mil generaciones, la cual concertó con Abraham; y de su juramento á Isaac. Y establecióla á Jacob por decreto, á Israel por pacto sempiterno”.

Hag. 2:5. “Según el pacto que concerté con vosotros á vuestra salida de Egipto, así mi espíritu estará en medio de vosotros: no temáis”.

Por consiguiente, en COL 400.2: “Los judíos habían sido los primeros llamados a la viña del Señor”.

Su mensaje fue el sistema ceremonial, Éx. 25:8-40; Heb. 8:1-5; AA 14.1 “Todo el sistema de tipos y símbolos era una profecía compacta del evangelio, una presentación en la que estaban contenidas las promesas de la redención”.

Los obreros de la hora tercera

El mensaje de los judíos halló su cumplimiento en la cruz. Por lo tanto, el segundo grupo de obreros, los llamados a la hora tercera, deben ser los apóstoles, los primeros cristianos. Significativamente, además, el Señor fue crucificado a la hora tercera (Marcos 15:25) y asimismo Pentecostés vino a la hora tercera del día (Hech. 2:15)

Su mensaje fue la crucifixión, la resurrección y el sacerdocio celestial de Cristo. -

Mat. 28:19, 20; Hech. 2:22-46.

Observe que los mensajes llevados por el Movimiento del Éxodo y por los primeros cristianos no eran verdades antiguas olvidadas en proceso de reavivamiento y restauración; más bien cada uno era una nueva revelación, “alimento a su tiempo”, verdad presente, adaptada especial y plenamente para satisfacer las necesidades del pueblo en su respectivo tiempo. Este hecho se establece lógicamente como precedente y modelo divino para todos los mensajes de la parábola. Vea COL 127.4. Por consiguiente, a cada uno de los tres grupos restantes debe confiársele igualmente un mensaje de revelación nueva y distintiva de la verdad, adaptado especial y plenamente para satisfacer también las necesidades de su tiempo.

Los obreros de la hora sexta

Este tercer grupo de obreros, con una revelación nueva y distintiva de la verdad, debe buscarse en los años que siguieron a la Reforma, ya que la Reforma protestante no tuvo un mensaje nuevo propio, sino que fue puramente un esfuerzo por restaurar verdades antiguas pisoteadas, y no por revelar verdades nuevas y avanzadas. El único grupo con una revelación nueva y distintiva de la verdad después de la Reforma fue el de los adventistas del primer día. Comenzaron a proclamar en 1833 que la purificación del santuario (Dan. 8:14), principalmente en favor de los muertos, había de comenzar en 1844. No fue plenamente comprendida.

GC 324.3 “…Miller aceptó la opinión generalmente admitida de que en la era cristiana la tierra es el santuario, y por lo tanto entendió que la purificación del santuario predicha en Daniel 8:14 representaba la purificación de la tierra por fuego en la segunda venida de Cristo.…”

GC 328.3 “Miller y sus colaboradores creyeron al principio que los 2300 días terminarían en la primavera de 1844, mientras que la profecía señala el otoño de ese año. (Vea el Apéndice). La mala comprensión de este punto trajo chasco y perplejidad a los que habían fijado la fecha anterior como el tiempo de la venida del Señor. Pero esto no afectó en lo más mínimo la fuerza del argumento que mostraba que los 2300 días terminaron en el año 1844, y que el gran acontecimiento representado por la purificación del santuario debía tener lugar entonces”. Vea GC 368.1, 2; EW XIV – XVI

La declaración “Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo,” al hablar de los dos llamados, no por separado como en el caso de los dos llamados anteriores, sino conjuntamente, muestra que los siervos y los mensajes de ambos llamados habían de estar estrechamente relacionados y asociados entre sí. Se fundieron en uno porque el mensaje del primero, el de los adventistas del primer día, estaba en sí mismo divinamente designado para sacar a luz el mensaje del segundo, el de los adventistas del séptimo día.

Los obreros de la hora nona

Así, el llamado de la hora nona se aplica a los adventistas del séptimo día, quienes, al término de los 2300 días proféticos (Dan. 8:14) en octubre de 1844, proclamaron el juicio investigador (de los muertos), el mensaje del primer ángel en su fase primaria (Apoc. 14:6, 7) junto con los mensajes del segundo y del tercer ángel (Apoc. 14:8-10).

La proclamación del juicio de los muertos había de ser a “muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes”. Apoc. 10:11. No a “todos” ni a “cada”. Por lo tanto, el mensaje de los obreros de la hora nona, no destinado a ir a “todas” las naciones, no terminará la obra.

Los obreros de la hora undécima

El llamado de la hora undécima es el último registrado, y viene solo una hora antes de la puesta del sol (el cierre del tiempo de gracia).

Juan 9:4. “Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar”.

El llamado viene a los que no fueron “ajustados” dentro del mismo período de tres horas en que fueron llamados los obreros de la hora nona. Así, es un llamado dentro de un llamado. No es otra iglesia, sino un Movimiento Laico compuesto de adventistas del séptimo día fieles. El llamado muestra que algo ha salido mal con los obreros de la hora nona; que la terminación de la obra del evangelio está siendo frustrada. Por lo tanto, se hizo otro llamado a obreros con un mensaje nuevo, solo una hora antes de la puesta del sol.

5T 82.2 “…El llamado a esta grande y solemne obra fue presentado a hombres de saber y posición; si estos hubieran sido pequeños a sus propios ojos y hubieran confiado plenamente en el Señor, él los habría honrado con llevar su estandarte triunfalmente hasta la victoria. Pero se separaron de Dios, cedieron a la influencia del mundo, y el Señor los rechazó”.

TM 86.2 “Va ganando terreno en el mundo la convicción de que los adventistas del séptimo día están dando a la trompeta un sonido incierto, que están siguiendo la senda de los mundanos”.

COL 316 “Diariamente la iglesia se está convirtiendo al mundo”. {COL 315.3}

5T 217.2 “La iglesia ha dejado de seguir a Cristo, su Líder, y está retrocediendo firmemente hacia Egipto”.

Este llamado solo puede aplicarse a los 144.000 (Apoc. 14:1, 4, 5), los que “escapan”, los que no son “cortados” (Lev. 23:29), mientras los vivos en “la casa de Dios” están siendo juzgados en todo el mundo (1 Ped. 4:17; Isa. 4:2-4; Nah. 1:15; 5T 505.2; 1T 189.2; 1T 197.1). Después de este

juicio, los 144.000 serán enviados a todas las naciones (Isa. 66:15, 16, 19, 20) para proclamar el Fuerte Clamor (Apoc. 18:1-4) del mensaje del tercer ángel.

RH, 19 de noviembre de 1908, párr. 9 “El mensaje del tercer ángel ha de alumbrar la tierra con su gloria; pero solo a los que hayan resistido la tentación en la fortaleza del Poderoso se les permitirá tomar parte en su proclamación cuando se haya convertido en el fuerte clamor”.

GC 611.1, 2 “El ángel que se une en la proclamación del mensaje del tercer ángel ha de alumbrar toda la tierra con su gloria. Se predice aquí una obra de extensión mundial y de poder extraordinario. El movimiento adventista de 1840-44 fue una gloriosa manifestación del poder de Dios; el mensaje del primer ángel fue llevado a todas las estaciones misioneras del mundo, y en algunos países hubo el mayor interés religioso que se haya visto en país alguno desde la Reforma del siglo dieciséis; pero todo esto ha de ser superado por el poderoso movimiento bajo la última amonestación del tercer ángel.

“La obra será semejante a la del día de Pentecostés…”

GC 604.1 “De Babilonia, en el tiempo presentado en esta profecía, se declara: “Sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades”. Apocalipsis 18:5. Ha llenado la medida de su culpa, y la destrucción está por caer sobre ella. Pero Dios tiene todavía un pueblo en Babilonia; y antes de que caigan sus juicios, estos fieles deben ser llamados a salir, para que no sean participantes de sus pecados ni “reciban de sus plagas”. De ahí el movimiento simbolizado por el ángel que desciende del cielo, alumbrando la tierra con su gloria y clamando con fortaleza en alta voz, anunciando los pecados de Babilonia. En relación con su mensaje se oye el llamado: “Salid de ella, pueblo mío”. Estos anuncios, unidos al mensaje del tercer ángel, constituyen la amonestación final que ha de darse a los habitantes de la tierra.” {GC 604.1}

6T 406.5 “Hemos de desechar nuestros planes estrechos y egoístas, recordando que tenemos una obra de la mayor magnitud y de la más alta importancia. Al hacer esta obra estamos proclamando los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles, y así estamos siendo preparados para la venida de aquel otro ángel del cielo que ha de alumbrar la tierra con su gloria”.

EW 277.1, 2 “Vi ángeles que iban y venían de prisa en el cielo, descendían a la tierra y volvían a subir al cielo, preparándose para el cumplimiento de algún acontecimiento importante. Luego vi a otro ángel poderoso comisionado para descender a la tierra, unir su voz a la del tercer ángel y dar poder y fuerza a su mensaje. Se impartió gran poder y gloria al ángel, y mientras descendía, la tierra fue alumbrada con su gloria. La luz que acompañaba a este ángel penetraba por doquiera, mientras clamaba con fuerza, en alta voz: “Caída es, caída es la grande Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas aves sucias y aborrecibles”. El mensaje de la caída de Babilonia, tal como lo dio el segundo ángel, se repite, con la mención adicional de las corrupciones que han estado entrando en las iglesias desde 1844. La obra

de este ángel llega en el momento oportuno para unirse a la última gran obra del mensaje del tercer ángel cuando este se intensifica hasta convertirse en un fuerte clamor. Y así el pueblo de Dios es preparado para estar en pie en la hora de la tentación que pronto ha de enfrentar. Vi una gran luz que reposaba sobre ellos, y se unieron para proclamar sin temor el mensaje del tercer ángel.

“Fueron enviados ángeles para ayudar al poderoso ángel del cielo, y oí voces que parecían resonar por todas partes: “Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas. Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades”. Este mensaje parecía ser una adición al tercer mensaje, y se unía a él como el clamor de medianoche se unió al mensaje del segundo ángel en 1844. La gloria de Dios reposaba sobre los santos pacientes que esperaban, y ellos dieron sin temor la última amonestación solemne, proclamando la caída de Babilonia e invitando al pueblo de Dios a salir de ella para que escapara de su terrible condenación”.

Puntos que destacar:

Pueden surgir objeciones por la palabra “parecía”, usada en el pasaje

Aquí ella oyó voces que decían exactamente lo que dice la Biblia en Apoc. 18:4. Así que, si al usar la palabra “parecía” indicara duda o incertidumbre, entonces mostraría duda o incertidumbre en cuanto a lo que la Biblia declara en Apoc. 18. Ella, por lo tanto, está mostrando en visión lo que vio y cómo le fue revelado.

  1. ¿Se está dando hoy el llamado a salir de Babilonia? No.

GC 389.2 “Sin embargo, todavía no puede decirse que “ha caído Babilonia,... porque ella ha dado á beber á todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Todavía no ha hecho que todas las naciones hagan esto.

GC 383 (edición de 1888) o Universe in Conflict, página 324 “Además, en el capítulo dieciocho del Apocalipsis, en un mensaje que es todavía futuro, se llama al pueblo de Dios a salir de Babilonia”.

  1. ¿Cuál será la reacción al mensaje?

RH, 27 de mayo de 1890, párr. 6 “El mensaje del tercer ángel no será comprendido; la luz que alumbrará la tierra con su gloria será llamada luz falsa por los que rehúsan andar en su gloria creciente…”

5T 728.1 “…Nunca debemos esperar que, cuando el Señor tenga luz para su pueblo, Satanás se quede tranquilamente a un lado sin hacer ningún esfuerzo por impedir que la reciban. Obrará sobre las mentes para excitar la desconfianza, los celos y la incredulidad. Cuidémonos de no rechazar la luz que Dios envía porque no viene de una manera que nos agrade. No permitamos que la bendición de Dios se aparte de nosotros porque no conocemos el tiempo de nuestra visitación. Si hay algunos que no ven ni aceptan la luz por sí mismos, que no se interpongan en el camino de otros. Que no se diga de este pueblo tan altamente favorecido, como de los judíos cuando se les predicaron las buenas nuevas del reino: “Ni vosotros entráis, ni á los que están entrando dejáis entrar””.

Resumen: El mensaje de la hora 11.ª es el mensaje del Fuerte Clamor de Apocalipsis 18, el otro ángel que se une al mensaje del tercer ángel y le da “poder y fuerza”. No es el derramamiento del Espíritu, sino otro mensaje que se une al tercero y prepara a la iglesia para la terminación del evangelio.

Traducido del inglés. Toque una referencia bíblica para leer los versículos (Reina-Valera 1909); las referencias del Espíritu de Profecía se abren en EGW Writings (egwwritings.org), en inglés.